En RAI Pintores somos una empresa de ignifugaciones en Barcelona especializada en la aplicación de tratamientos ignífugos y sistemas de protección pasiva contra incendios. Trabajamos en naves industriales, locales comerciales y edificios de distintos usos, adaptando cada intervención a los materiales que se deben proteger y a los requisitos del proyecto.
Nuestros servicios incluyen la protección de estructuras metálicas, de madera y de hormigón, la instalación de franjas cortafuego, la compartimentación y el sellado de pasos de instalaciones. Te asesoramos para elegir la solución adecuada, tanto para mejorar la resistencia al fuego de los elementos constructivos como para limitar su propagación entre espacios.
Los trabajos se acompañan de certificado de aplicación y documentación del sistema instalado, con el alcance de los controles y registros definido en el presupuesto.
Protección de vigas, pilares y otros elementos de acero para retrasar su calentamiento y alcanzar la resistencia al fuego exigida en el proyecto.
Tratamientos y sistemas de protección seleccionados según el uso de la madera, su función constructiva y las prestaciones frente al fuego que se deban acreditar.
Soluciones para elementos de hormigón que necesitan protección adicional frente al fuego, atendiendo a sus características y a las exigencias de la intervención.
Barreras en los encuentros de cubierta previstos en el proyecto para limitar la propagación del incendio entre sectores o naves colindantes.
Divisiones mediante cerramientos resistentes al fuego para limitar la propagación entre zonas del edificio, resolviendo la continuidad de juntas y encuentros.
Sellado de huecos atravesados por cables, bandejas y tuberías para mantener las prestaciones de compartimentación del muro o forjado que atraviesan.
También ofrecemos sistemas de extinción de incendios como complemento de protección activa.
La ignifugación consiste en aplicar tratamientos que mejoran el comportamiento de un material o elemento constructivo frente al fuego. Según el soporte y el sistema utilizado, permiten reducir su facilidad para arder, retrasar la propagación de las llamas por su superficie o mejorar la resistencia al fuego de un elemento estructural.
Entre las soluciones utilizadas se encuentran la pintura intumescente, los morteros ignífugos proyectados y los sistemas de protección mediante placas. La elección depende del soporte y de las prestaciones que se deben alcanzar: proteger una estructura de acero frente al calor requiere una solución diferente a mejorar la reacción al fuego de un material combustible. Estos tratamientos se integran en la protección pasiva contra incendios del edificio.
Ignifugar no convierte cualquier material en incombustible ni garantiza una protección ilimitada. La eficacia del tratamiento depende de su adecuación al soporte, de una aplicación conforme a las especificaciones del sistema y de su estado de conservación.
En RAI Pintores planificamos cada intervención según los elementos que se deben proteger, su estado y las prestaciones exigidas en el proyecto. Antes de seleccionar el tratamiento, revisamos las características del soporte y las condiciones en las que se ejecutarán los trabajos.
Organizamos la intervención en tres fases:
Para solicitar un presupuesto de ignifugación en Barcelona, indícanos la ubicación, el tipo de estructura y la superficie aproximada que se debe tratar. Si dispones de planos, memoria técnica o requisitos de resistencia al fuego, esa documentación nos permitirá precisar mejor la propuesta.
En RAI Pintores trabajamos desde 1995 en el mantenimiento y la rehabilitación de instalaciones industriales. Desde nuestra sede en Montcada i Reixac realizamos trabajos de ignifugación en Barcelona y su provincia, tanto en edificios existentes como en nuevos proyectos.
Para obras fuera de esta zona, consúltanos la disponibilidad de desplazamiento.

En los tratamientos con pintura intumescente y mortero ignífugo, el control de espesores permite comprobar que el recubrimiento aplicado se corresponde con el sistema previsto. También se revisan la preparación de la superficie, la compatibilidad entre capas y la continuidad de la protección en encuentros y zonas de difícil acceso.
En los trabajos de compartimentación y sellado, la revisión se centra en los pasos de instalaciones, las juntas y los encuentros entre elementos, donde una ejecución incompleta puede comprometer la separación entre sectores de incendio.
Al finalizar los trabajos, entregamos el certificado de aplicación y la documentación correspondiente al sistema instalado, según el alcance contratado. El dossier recoge la identificación de los productos utilizados y los registros de ejecución que correspondan, incluidas las evidencias fotográficas y los controles acordados.
Esta documentación permite identificar qué solución se ha aplicado y facilita su revisión por la dirección facultativa o por los responsables de la inspección. El alcance de las verificaciones y los servicios adicionales se concreta en el presupuesto.
La elección depende del material que se debe proteger, de las prestaciones exigidas en el proyecto y de las condiciones de exposición. También se valoran el estado de la superficie, los revestimientos existentes y el acabado necesario.
La pintura intumescente, los morteros proyectados y las soluciones mediante placas tienen aplicaciones y requisitos diferentes. El sistema seleccionado debe ser adecuado para el soporte y disponer de documentación que justifique las prestaciones requeridas en las condiciones previstas de uso.
Se necesita protección adicional cuando un elemento no alcanza por sí solo las prestaciones frente al fuego que exige el proyecto conforme a la normativa aplicable. La necesidad depende del uso del inmueble, las características de su estructura y las condiciones de seguridad requeridas.
No todos los edificios necesitan el mismo tratamiento. Antes de intervenir, hay que comprobar qué elementos requieren protección y qué solución permite cumplir las exigencias correspondientes.
En los establecimientos industriales, el marco de referencia es el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, aprobado por el Real Decreto 164/2025. En los edificios incluidos en su ámbito de aplicación, deben considerarse las exigencias del Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio del Código Técnico de la Edificación.
La normativa concreta y las condiciones de aplicación dependen del uso, las características del inmueble y el alcance de la actuación. En edificios existentes también debe revisarse el régimen aplicable a su situación, sin asumir que todos necesitan la misma adaptación.
Estas clasificaciones indican las prestaciones de resistencia al fuego de un elemento constructivo. R identifica su capacidad portante; EI combina la integridad frente al paso de llamas y gases calientes con el aislamiento térmico; y REI reúne las tres prestaciones: capacidad portante, integridad y aislamiento.
El número que acompaña a las letras expresa el tiempo, en minutos, para el que se acredita la clasificación bajo condiciones normalizadas. Por ejemplo, R 60 corresponde al mantenimiento de la capacidad portante durante 60 minutos, mientras que EI 60 exige conservar la integridad y el aislamiento durante ese mismo periodo de ensayo.
La clasificación necesaria depende de la función del elemento y de las exigencias del proyecto. No equivale a una garantía de duración ante cualquier incendio real.
Sí, puede ser posible, pero primero hay que comprobar el estado del revestimiento existente y su compatibilidad con el nuevo sistema. La presencia de corrosión, capas desprendidas o pinturas incompatibles puede hacer necesaria su retirada y una preparación previa del soporte.
Si ya existe una protección ignífuga, conviene identificar el producto aplicado y revisar su documentación. Añadir otra capa sin esa comprobación no garantiza que se mantengan o mejoren las prestaciones.
El precio de una ignifugación depende del sistema seleccionado, las prestaciones exigidas y la superficie real que se debe proteger. También influyen el estado del soporte, la altura de trabajo, la accesibilidad y los medios auxiliares necesarios.
Los metros cuadrados de una nave no equivalen a los metros cuadrados de sus vigas, pilares o cerramientos. Para comparar presupuestos, es importante que contemplen el mismo alcance: preparación, aplicación, medios de acceso, controles y documentación incluidos.
No existe un plazo único de renovación válido para todos los tratamientos. La conservación depende del sistema instalado, de las condiciones ambientales y de las indicaciones de mantenimiento correspondientes.
Los golpes, la humedad, la corrosión o las modificaciones del edificio pueden deteriorar la protección. Conviene revisar las zonas afectadas después de obras, reparaciones o cambios en las instalaciones, especialmente cuando se abren nuevos pasos en elementos de compartimentación. La necesidad de reparar o renovar debe determinarse según el estado del sistema.
En algunos casos es posible organizar la intervención por zonas o fases, pero depende del tratamiento, de los accesos y de las condiciones de seguridad. Los trabajos pueden requerir delimitar áreas, proteger equipos o interrumpir temporalmente determinadas tareas.
La planificación debe valorar las necesidades de ventilación, los tiempos de secado y la presencia de personas o mercancías en las proximidades. Estas condiciones se acuerdan antes de comenzar para coordinar la obra con la actividad de las instalaciones.