La impermeabilización de cubiertas se puede llevar a cabo de tres maneras diferentes con la utilización de distintos productos. Se trata de un procedimiento que es de vital importancia para que los techos de cualquier edificio se mantengan en perfecto estado y a salvo de la humedad. Solo así se podrá garantizar la seguridad y protección de las personas y/o equipos que se encuentren en su interior.
Cómo impermeabilizar una terraza no resulta una tarea tan sencilla y, dependiendo de la calidad del trabajo, con el tiempo necesitará una reparación o una sustitución completa. Lo importante es hacer lo posible para que su principal cometido se cumpla a la perfección. Para ello hay que saber cada cuánto impermeabilizar cubiertas, si bien no siempre es fácil precisarlo. Existen muchos factores que lo determinan, como la calidad de los materiales que se utilizaron, el sistema empleado o el mantenimiento que se ha seguido con los años.
Antes de elegir un sistema de impermeabilización, es fundamental analizar ciertos aspectos que influirán en la efectividad y durabilidad del tratamiento:
Es necesario escoger el tratamiento más adecuado según el espacio a impermeabilizar, de esa forma, se garantizará su preservación por más tiempo. Los materiales que se utilizan para la impermeabilización de cubiertas son varios y hay que elegir entre diferentes sistemas: tela asfáltica, membrana de poliuretano o lámina EPDM.
Las ventajas de las telas asfálticas residen básicamente en el precio y en su forma de instalación. Resulta más económico que otros sistemas de impermeabilización y es fácil de instalar, siempre y cuando se cuente con un equipo experto.
Proceso de instalación de la tela asfáltica:
Su aplicación es muy sencilla, aunque es preferible que su ejecución la lleve a cabo personal cualificado. La membrana de poliuretano solo hay que extenderla con una pistola o rodillo como si se tratara de pintura, después, claro está, de haber limpiado bien el suelo como en el caso anterior, cubriendo cualquier fisura o grieta con algún producto sellante.
Ventajas de la membrana de poliuretano:
Es una opción más económica que la lámina EPDM, aunque más costosa que la tela asfáltica.
La lámina EPDM es un material de caucho vulcanizado que se instala en tiras anchas para evitar pliegues y arrugas. Una vez cubierta toda la azotea o terraza, se puede pintar encima para mejorar su estética y protección.
Este tipo de material soporta mejor el calor y ofrece una durabilidad mayor. Es bastante elástico y flexible, por lo que no produce roturas ni problemas estructurales. La mano de obra sigue siendo algo importante, pero al menos no depende tanto de su destreza, y resulta perfecto para poder recubrir grandes superficies, como las de un centro comercial o un hospital.
Beneficios de la lámina EPDM:

Para garantizar la efectividad del sistema impermeabilizante, es importante evitar ciertos errores frecuentes:
El mantenimiento de la impermeabilización de una terraza depende de varios factores como el material empleado, el clima y el uso de la superficie. A modo orientativo:
Para prolongar la vida útil del sistema, es aconsejable realizar inspecciones periódicas cada 2-3 años y reparar cualquier daño de forma temprana.
La elección del mejor sistema de impermeabilización dependerá de las necesidades específicas del proyecto:
En cualquier caso, contar con profesionales especializados garantizará un resultado óptimo y duradero.