En Rai Pintores, ofrecemos un servicio especializado en la aplicación de pavimentos de hormigón pulido, ideal para espacios industriales, comerciales y de gran tamaño. Nuestro equipo de profesionales se dedica a proporcionar soluciones de alta calidad que combinan funcionalidad y estética, adaptándose a las necesidades específicas de cada proyecto. Nuestro suelo de hormigón pulido es la elección perfecta para aquellos que buscan un acabado moderno y duradero en Barcelona y todo el país.
El hormigón pulido es una técnica de pavimentación que transforma superficies de hormigón en acabados lisos y brillantes, muy apreciados por su estética moderna y su resistencia duradera.
Es utilizado en reformas y cubre suelos embaldosados. Se trata de un microcemento con polvo acrílico de alto rendimiento que puede adquirir diferentes acabados: con textura, liso o con contrastes.
Este proceso involucra el vertido, nivelado y pulido del hormigón, a menudo complementado con endurecedores superficiales para mejorar su resistencia y apariencia.
Utilizado tanto en espacios interiores como exteriores, el hormigón pulido es ideal para suelos de naves industriales, centros comerciales, museos y viviendas, ofreciendo un pavimento que resiste eficazmente el tráfico intenso y los impactos, manteniendo al mismo tiempo una apariencia elegante y luminosa.
Se encuentra disponible en una gran variedad de colores y se adapta a todo tipo de estilos (moderno, clásico o de diseño). Dentro de sus múltiples ventajas destacan: su alta resistencia, transpirabilidad, gran adherencia, variabilidad de soportes y de colores, etcétera.
Suele utilizarse en zonas de tierra donde se desea construir o hacer un suelo. Para ello se incluiría hormigón de unos 5 a 7 centímetros de espesor o más. El acabado es pulido. Dependiendo del uso que se le vaya a dar existen diferentes calidades de hormigón, que suele ser transportado en camiones hormigoneras.
En Rai Pintores, aplicamos el hormigón pulido en suelos siguiendo un proceso cuidadoso y detallado.
Preparación de la superficie: Limpiamos y preparamos la base donde se aplicará el hormigón. Garantizamos que la superficie esté nivelada y lista para el vertido.
Vertido del hormigón: Vertemos el hormigón, asegurándonos de utilizar una mezcla de alta calidad. Lo extendemos de manera uniforme.
Nivelado y alisado: Nivelamos el material vertido en el suelo utilizando herramientas especializadas. Alisamos la superficie con máquinas pulidoras para eliminar irregularidades.
Aplicación de endurecedores superficiales: Aplicamos endurecedores sobre el hormigón fresco para mejorar su resistencia y durabilidad. Estos endurecedores también contribuyen a la estética final del pavimento.
Pulido y acabado final: Pulimos la superficie del suelo de hormigón pulido hasta conseguir un acabado liso y brillante. Realizamos los ajustes finales para garantizar una apariencia uniforme y elegante.
Inspección y control de calidad: Realizamos una inspección final para asegurar la calidad y la perfección del trabajo. Confirmamos que el pavimento industrial cumple con todas las expectativas de nuestros clientes.
El cemento pulido se diferencia del microcemento básicamente en su utilización, pues sirve para obras industriales con cargas elevadas, como centros comerciales o naves. Además, precisa de juntas de dilatación cada 4 o 5 metros de distancia.
El microcemento, por su parte, es un pavimento continuo que no necesita juntas de dilatación y su uso es más doméstico que otra cosa. Suele utilizarse en reformas de casa o en pavimentos de techos y paredes.
En el plano económico, los acabados de cemento pulido pueden costar alrededor de los 30€ por metro cuadrado. El microcemento, por su parte, es más caro, unos 40€ (espacio interior) o 70€ por metro cuadrado (espacio exterior).
El microcemento no tiene tan buena fama porque se agrieta y se crean fisuras al cabo de dos años. Además, una vez se ha cubierto con una capa de poliuretano, el resultado es una capa plástica que se escama con el tiempo.
Por otro lado, el hormigón impreso es similar al hormigón pulido, salvo por lo del tema de pulir y por las planchas que dan como resultado los dibujos o formas adquiridas.


El tiempo de instalación varía según el tamaño del proyecto (m2), el estado del actual suelo y las especificaciones, pero generalmente se completa en una semana.
Sí, el hormigón pulido es resistente a condiciones climáticas extremas, lo que lo hace adecuado para uso interior y exterior.
El precio depende de factores como el tamaño del área, el tipo de acabado y cualquier personalización adicional, además del estado actual del suelo a trabajar. Ofrecemos presupuestos detallados, personalizados y sin compromiso para cada proyecto.
Este tipo de pavimentación puede ser resbaladizo cuando está mojado, pero se pueden aplicar tratamientos antideslizantes para mejorar la seguridad, especialmente en áreas donde se espera humedad o tráfico peatonal intenso.
Sí, es posible pulir una superficie de hormigón existente. Sin embargo, es importante evaluar la condición del suelo y reparar cualquier daño antes de comenzar el proceso de pulido.
El mantenimiento es mínimo. Se recomienda limpiar regularmente con una mopa húmeda y evitar el uso de productos químicos agresivos que puedan dañar el sellador. Para mantener el brillo, se puede realizar un pulido ligero cada pocos años.
Sí, las áreas dañadas se pueden reparar y volver a pulir. Dependiendo de la extensión del daño, puede ser necesario aplicar un nuevo revestimiento de hormigón o utilizar productos de reparación específicos. Una vez reparada la superficie, se realiza un pulido adicional para integrar la reparación con el resto del pavimento, asegurando una apariencia uniforme y manteniendo las propiedades del acabado original.
Un pavimento de estas características puede mantener su brillo y apariencia durante muchos años, dependiendo del uso y el mantenimiento. En general, con un cuidado adecuado, el acabado puede durar de 10 a 20 años o más.
Sí, ofrecemos una amplia variedad de opciones de color y diseño. Puedes optar por tintes para lograr un color uniforme o patrones decorativos que se integren con el estilo de tu espacio.
Este suelo es una opción ecológica, ya que utiliza materiales existentes y no requiere revestimientos adicionales. Además, su larga durabilidad reduce la necesidad de reemplazo frecuente, lo que disminuye el impacto ambiental.