Cómo pintar un barco

Cómo pintar un barco

Pintar un barco no es tarea fácil y es necesario contar con una pintura de calidad para que el resultado sea atractivo y el acabado resistente. Nosotros somos aplicadores industriales, pintores industriales y, entre otras cosas, pintores de embarcaciones y nos ocupamos de hacer un mantenimiento completo del barco que se trate para que el cliente pueda navegar en las mejores condiciones. Para ello es de vital importancia: cuidar el acabado, utilizar una pintura duradera y resistente en el tiempo, cumplir con el plazo de entrega acordado y adaptarse a las exigencias o necesidades del cliente.

Desempeñar una tarea tan importante y laboriosa como esta implica muchas cosas, pero intentar economizar en la pintura o ahorrar una parte del tiempo en la ejecución solo se traduce en un pésimo resultado presente y futuro.

A tener en cuenta

Normalmente, el acabado que tienen los barcos recién sacados de fábrica está compuesto de una capa externa denominada gelcoat, un material de calidad con apariencia de gel. Sin embargo, con el paso del tiempo, las embarcaciones pueden acumular más y más capas de pintura para tapar los arañazos y golpes que va sufriendo con el tiempo o simplemente para cambiar su estética en un momento dado.

En ocasiones, para pintarlos por primera vez se utiliza pintura Awlgrip de un brillo fantástico y más resistente que el gelcoat. Sin embargo, no todo el mundo se lo puede permitir porque tanto el producto como la mano de obra suelen tener un precio bastante elevado, de ahí que suela aplicarse a barcos de competición o a yates increíbles.

Una vez se utiliza el gelcoat resulta muy complicado que el barco vuelva a adquirir el brillo del principio y solo queda hacer una cosa para intentar acercarse lo más posible: lijar enérgicamente la superficie de la embarcación, siendo preciso utilizar lijas de diferente grano, de más fino a más grueso, para después proceder a pulirlo con cera. De cualquier forma, la vida del barco no es eterna y llegará un momento en el que pulirlo no resulte tan factible.

Pasos a seguir a la hora de pintar un barco

Lo primero de todo es preparar la embarcación, una tarea muy importante antes de pintarlo para obtener el mejor acabado. Los daños que se hayan originado en la superficie deben ser tapados con masilla y lijados adecuadamente hasta que toda la zona se quede lisa. De hecho, toda la superficie debe ser lijada, de manera que se quede lo más uniforme posible, haciendo desaparecer ciertos defectos o marcas de brocha que de otra forma se harían visibles tras darle el acabado final. Lo último es limpiar bien la superficie y desengrasarla con un trapo humedecido en acetona u otro producto óptimo.

En ocasiones resulta importante acabar con las capas de pintura antiguas porque se corre el riesgo de aplicar la pintura encima de otra vieja que no está bien adherida. Para ello se puede utilizar un decapante especialmente indicado para embarcaciones que se ha de utilizar con sumo cuidado o bien emplear el lijado mecánico.

No es lo mismo pintar una embarcación con un rodillo que a pistola, pues en este caso las capas son más finas y por lo tanto es necesario aplicar más capas. De todas formas, las capas ya aplicadas se secan de forma rápida y se pueden incorporar varias en cuestión de poco tiempo, lo que resulta muy práctico. El único inconveniente es que resulta necesario proteger los barcos que están próximos para que la pintura no llegue a ellos e impedir los goterones y posibles descuelgues.

A la hora de aplicar mayor o menor número capas también hay que tener en cuenta el grado de perfección del profesional o armador y si el nuevo color difiere mucho del original.